La vida de barrio también cuenta
Una plaza, una biblioteca y un pequeño comercio forman parte de la vida diaria de un barrio. Son lugares donde se encuentran personas con horarios, edades y necesidades distintas.
Espacios para compartir
Un espacio público se entiende mejor cuando se observa quién lo utiliza y para qué. Sentarse, conversar, jugar o esperar el autobús son actividades cotidianas que conviven en el mismo lugar.
Escuchar experiencias diferentes
La opinión de una sola persona no representa a todo el vecindario. Reunir distintos puntos de vista ayuda a reconocer necesidades que pueden pasar desapercibidas.